¿Que es el éxito?

Puesto que el éxito es una aventura, una decisión personal, tiene sentido que signifique algo distinto para cada persona. Por esta razón mi definición personal de éxito es muy sencilla: el éxito es la realización progresiva de tus sueños. Me gusta esta definición por varias razones. Primero, porque le dice a cada persona que lo importante no es lo que Camilo Cruz diga que es el éxito, ni lo que sus padres digan, ni lo que los medios digan, sino lo que cada uno de ellos digan. Segundo, que el éxito es progresivo; que no sucede de la noche a la mañana, sino que toma tiempo. Y tercero, que somos cada uno de nosotros los que debemos decidir cuáles son los sueños que deseamos alcanzar. Nadie más.

¿Cómo lograr el éxito? ¿Cuál es el secreto?

Yo creo que el secreto es bien simple. Debemos aceptar el 100% de la responsabilidad por nuestro éxito. Cada uno de nosotros somos los arquitectos de nuestro propio destino. No podemos esperar que alguien más haga las cosas por nosotros. Cuando entendemos eso hemos dado el paso más importante. Esta decisión nos ayuda a eliminar las excusas, a dejar de buscar culpables por nuestras circunstancias y a entender que nuestra vida será lo que nosotros decidamos que va a ser. Esta es la filosofía que comparto en mis libros y conferencias.

¿Ser exitoso o ser feliz?

Con frecuencia creemos que debemos elegir entre el éxito y la felicidad, entre ser exitosos o ser felices. Esto ocurre porque asociamos el éxito con el logro de metas profesionales o financieras mientras que asociamos la felicidad con el logro de nuestras metas familiares, espirituales o nuestras relaciones personales. Pero lo cierto es que estamos hablando de lo mismo. La felicidad es el resultado del éxito verdadero, y el éxito es en parte el resultado de una actitud positiva, optimista y feliz. Así que, como ves, no es necesario elegir si queremos ser exitosos o felices. Cuando desarrollamos un plan de éxito balanceado, que responda a todas las facetas de nuestra vida y trabajamos diligentemente en ese plan, es imposible despertarnos cada día y no experimentar una gran felicidad y plenitud en nuestra vida.

¿Cuáles su historia de éxito?

Cuando chico, yo tenía un gran sueño: quería ser un gran científico. A los 15 años se me metió en la cabeza la idea de que yo iba ser el primer premio Nobel de química en Latinoamérica. Así que a los 19 años me aventure a salir de mi país tras ese sueño. Así llegue a Estados Unidos sin mucho, no tenía dinero, no hablaba inglés ni tenía papeles… Llegué tras el sueño americano, como llegamos la gran mayoría de inmigrantes a este país, con muchos sueños, con ganas de salir adelante y buscando sólo la oportunidad de trabajar por esos sueños. Trabajé en restaurantes, hoteles, fábricas, de lavaplatos, jornalero; lo que fuera mientras aprendía inglés, y buscaba cómo estudiar. Con el tiempo pude ir a la universidad, estudié química, obtuve una maestría y un doctorado, y comencé enseñar en un par de universidades. Después ya vinieron mis libros, conferencias y el desarrollo de varias empresas. Yo soy convencido de que si yo pude hacerlo cualquier persona puede hacerlo.

¿Los triunfadores nacen o se hacen?

Hace algunos años escribió un libro que se titula Los genios no nacen se hacen. Ahí escribo que todos nacemos con los talentos y las habilidades necesarias para hacer nuestros sueños realidad. Estoy convencido que la semilla de grandeza ya se encuentra dentro de cada uno de nosotros. Sin embargo, la decisión de triunfar, de utilizar estos talentos y habilidades para construir una vida exitosa, es una decisión que tomamos en algún momento de nuestra vida. Esto me lleva a pensar que los triunfadores no nacen sino que se hacen. Se hacen en el momento en que deciden tomar esa decisión y comienzan a trabajar para respaldar dicha decisión con acciones concretas.

¿Para alcanzar el éxito sólo necesitas un gran sueño?

Un gran sueño es el comienzo. Sin embargo, todos queremos triunfar y salir adelante. Hasta las personas que no han hecho mayor cosa con su vida y viven en medio de la mediocridad, tienen o han tenido un gran sueño. El problema es que de poco sirve tener un gran sueño si no trabajamos día a día diligentemente en su realización.

¿Cómo algunas decisiones pueden cambiar tu vida?

Muchas personas creen que el éxito es el resultado de la suerte o la coincidencia, o la partida que les haya jugado la vida, o si nacieron en medio de una familia rica o pobre. Pero lo cierto es que el éxito es el resultado de nuestras decisiones. Cuando digo que todos nosotros somos arquitectos de nuestro propio destino, es importante entender que es con nuestras decisiones con las que se construimos ese destino.

De científico a conferencista internacional, ¿fue fácil?

Todos los días la vida pone frente a nosotros decisiones. Y no siempre la decisión es entre algo bueno y algo malo. A veces la decisión es escoger entre dos cosas buenas. Yo estudié ciencia porque amo la ciencia. Ahora soy conferencista y escritor porque descubrí una nueva misión de vida: impactar positivamente la vida de otros seres humanos. En tal sentido, la decisión fue fácil. Lo interesante es que la manera en que yo veo el proceso del éxito es muy científica aún. No tiene nada de esotérico o sobrenatural. El éxito requiere que tengas una meta clara, que desarrolles un plan de acción, que traduzcas ese plan en acciones concretas que puedas realizar de manera inmediata, y que realices dichas acciones hasta que logres la meta que te propusiste. Para mí esta es una manera muy lógica y científica de lograr el éxito.

¿Cómo surge la historia de la vaca?

Yo siempre me considerado un estudiante asiduo del éxito. Soy un observador del comportamiento humano, siempre buscando qué es lo que hace que ciertas personas triunfen y otras no. En esa tarea, me encuentro con historias, anécdotas, experiencias, lecciones que me ayudan a entender mejor el éxito. La vaca fue una de ellas. Lo que me propuse enseñar con esta historia es que el verdadero enemigo del éxito no es el fracaso como muchas veces pensamos, sino el conformismo y la mediocridad. Y ese conformismo es el resultado de las excusas, los pretextos, las justificaciones y demás mentiras que nos decimos para racionalizar nuestra mediocridad. A todo esto yo lo llamo vacas. Y la idea es que hará triunfar tenemos que matar nuestras vacas, de otra manera esas vacas matará nuestros sueños.

¿Cuántas vacas ha matado el doctor Cruz? ¿Su vida está libre de vacas?

Algunos de mis lectores me preguntan a veces que se siente vivir una vida libre de vacas, porque piensan que yo no debo tener vacas que necesite matar. Pero no es así. Todos tenemos que estar alertas, porque no importa que tantas metas logres y qué tan enfocado estés en tus sueños, las vacas siempre están a la vuelta de la esquina, acechando, tratando de robarte tus sueños. Así que siempre estoy pendiente de no caer en excusas ni en pretextos. Esta es una labor que nunca termina.

¿Cuál es la vaca que más lo ha impresionado o que más recuerda?

Después de 10 años, como te podrás imaginar he escuchado miles de excusas y pretextos y justificaciones de por qué algunas personas no pueden triunfar o salir adelante. Todas me impresionan porque todas logran lo mismo: robarnos nuestros sueños y situarnos en el papel de víctimas. En cierta ocasión, después de hablar largo y tendido sobre este tema con un colega, escritor, que me preguntaba cómo había logrado que mis libros se convirtieran en éxitos literarios, y yo le explicara lo que yo había hecho, recuerdo que él me miró con ojos tristes y me dijo: “sabes que, Camilo. Yo creo que la mayor diferencia entre tú y yo es que yo ya me acostumbré a ser pobre”. Me impresionó mucho escuchar esto. No sé si sea la peor que escuchado pero eso no importa. Porque tú puedes leer esto y decir, “por lo menos mi excusa no es tan terrible como esa”. Pero, ¿sabes qué? Si es una excusa es una vaca. Y si es una vaca terminará matando tus sueños de igual manera.

¿Cómo llegar de un sueño una meta y de una meta un plan de acción?

En mi libro El factor X digo que una meta no es más que un sueño al cual le has puesto una fecha específica para su logro. Después de eso, el siguiente paso es determinar cómo pretendes lograr este sueño en el periodo de tiempo que le has asignado. ¿Qué necesitas aprender? ¿Quién te puede ayudar? ¿Por qué deseas lograr dicha meta? ¿Cuál es el primer paso que debes dar? Las respuestas a todos estos interrogantes son las que te permiten elaborar el plan de acción. Es así de sencillo. Pero si no das estos pasos tu sueño en lugar de hacerse realidad se queda en una de esas fantasías de las que hablas por el resto de tu vida.

¿Qué es el fracaso?

Yo veo el fracaso de una manera muy pragmática. Es cuando los resultados que obtienes no eran los que esperabas. Cuando fracasas lo único que puedes hacer es preguntarte, ¿qué falló? ¿Qué puedo hacer mejor la próxima vez? ¿Qué lecciones puedo aprender de esta caída que acabo de enfrentar? En tal sentido podemos decir que los fracasos son grandes maestros si decidimos aprender de ellos. El problema es que muchas personas creen que fracaso es sinónimo de fracasado. Y cuando fracasan, en lugar de aprender algo de esa caída, la esconden, quieren asegurarse que nadie sepa que fracasaron, quieren olvidarse de esa experiencia y no volver a repetirla. Lo triste de todo es que como se rehusaron a escuchar a este gran maestro que era ese fracaso, pues vuelven a caer en los mismos errores una y otra vez.

¿Cómo hacer que las cosas sucedan?

En varios de mis libros comparto una frase que se le atribuye a Albert Einstein, que dice: Para que cualquier cosa suceda primero hay que hacer algo. Suena simple, el problema es que muchas personas están esperando que algo suceda en su vida, que algo cambie sin que ellas tengan que hacer nada. Queremos los resultados pero no estamos dispuestos a pagar el precio.

¿Vale la pena dar un primer paso así sean falso?

Obviamente no queremos dar pasos en falso, por lo menos a propósito. Sin embargo, el temor de dar un paso en falso frena a muchas personas de dar cualquier paso. ¿Si ves la trampa? Tenemos un sueño o una meta, queremos hacerla realidad, pero el temor a fracasar en nuestro intento nos dice que es mejor no intentarlo. Yo lo que pienso es que un plan pobre puesto en marcha hoy es infinitamente mejor que un plan extraordinario que nunca pongas en marcha. No importa qué tan preparado estés, tú no sabes si ese paso que vas a dar es un paso en falso o era el paso óptimo. Eso sólo lo vas a aprender una vez des ese paso, una vez te pongas en movimiento. Por eso en mis libros yo le digo a las personas: haz algo. Haz cualquier cosa pero muévete. Porque si no das un primer paso pues nunca te vas acercar a la realización de esa meta que quieres lograr. Si el paso que diste te ocasión un fracaso, fantástico, aprende de ese fracaso vuelve a pararte y da otro paso más.

Muchas personas saben que lo que están haciendo no es lo que quieren, sin embargo, les cuesta definir qué es lo que tanto anhela. ¿Tiene Camilo Cruz alguna fórmula que pueda facilitar esa definición que marca la diferencia entre la de felicidad y la depresión?

Yo creo que el problema de muchas de esas personas a las que no les gusta lo que están haciendo es que ellas asumen que si siguen haciéndolo en algún momento les va gustar. Pero eso es creer que podemos seguir haciendo lo mismo día tras día y obtener resultados diferentes. Tenemos que entender que las cosas no cambian por sí solas. Si queremos que algo cambie nuestra vida nosotros tenemos que cambiarlo. En mi libro la vaca comparto la historia de un perro que siempre se vive quejando por qué en el lugar que se sienta hay un clavo que sale del piso y lo pincha en la pierna. Uno se puede preguntar: bueno, y por qué no se sienta en otro lado. El problema es que el clavo lo molesta lo suficiente como para hacerlo quejarse pero no lo suficiente como para hacerlo moverse. Y eso no sucede a muchos de nosotros. No hay fórmulas mágicas ni secretos acerca de cómo descubrir qué es lo que quiero hacer con mi vida. Si no te gusta lo que estás haciendo cámbialo. toma un pedazo de papel y un lápiz y decide qué es lo que quieres hacer con tu vida, y hazlo. Eso es todo.

¿Qué representa para Camilo Cruz el compromiso?

Compromiso es una de esas palabras que no siempre resulta fácil definir. Yo creo que compromiso es mantenerte firme y leal a tus decisiones inclusive después de que el entusiasmo con que tomaste esas decisiones ha decaído. Porque cuando tomas una decisión lo haces con mucho entusiasmo de manera que le estar comprometido con dicha decisión resulta sencillo, pero con el tiempo el entusiasmo decae, el camino se pone difícil, enfrentas adversidades, tienes que salir de tu zona de confort y todo eso puede hacer que renuncies a tus decisiones. Pero si estás comprometido, sigues adelante y el entusiasmo regresará. A veces hablamos de que para triunfar es necesario hacer grandes sacrificios . yo no estoy seguro de eso. La palabra sacrificio tiene una connotación negativa. Quiere decir hacer algo que no quiero. Yo creo que lo que necesitamos no es hacer grandes sacrificios sino hacer grandes compromisos.

¿Cuál es la importancia de tener metas realizables?

Yo hablo de metas realizables en contraposición a una expresión que se utiliza con mucha frecuencia, que es tener “metas realistas”. Yo no creo en las metas realistas. Cuando una persona dice, hay que ser realista, tienes que tener metas realistas, por lo general se refiere a tener metas pequeñas para asegurarnos de poder lograrlas. Yo no comulgo con esto. Yo creo que tenemos que tener grandes sueños. Cuando yo hablo de tener metas realizables me refiero a tener metas a las que les has puesto una fecha que toma en consideración qué tan lejos te encuentras de dicha meta y que necesitas aprender para llegar allá, sin importar que tan grandes puedan ser estas metas.

¿Cuál es el tema favorito del doctor Camilo Cruz?

A mí me encanta hablar del éxito. Me fascina hablar de las posibilidades y no de los problemas. Estoy convencido que somos hijos de un Dios de abundancia y que cuando las cosas escasean en nuestra vida es porque seguramente hemos caído víctimas de una mentalidad de pobreza y escasez que no nos deja ver la abundancia que el mundo pone a nuestra disposición. así que mi tema favorito es hablar de todo aquello que nos pone en control y que nos permite ser arquitectos de nuestro propio destino.

¿Se considera un ciudadano del mundo. Que le ha dado su trayectoria internacional?

Siempre he querido que mis ideas trasciendan. Siento que lo que quiero compartir no es exclusivamente para los latinos como yo o para los inmigrantes sino para todo el mundo. De manera que siempre he hecho lo que sea necesario para llegar hasta donde la gente esté y poder compartir mi filosofía de éxito con ellos. Y eso quiere decir viajar. Yo he tenido la fortuna de viajar más de 30 países compartiendo esta filosofía y espero seguir haciéndolo por el resto de mi vida. Cuando escuchas que tus libros se han leído en más de 105 países y han sido traducidos a más de 15 idiomas te da mucha felicidad saber que hay personas en todos los rincones del planeta que consideran que lo que estás haciendo tiene sentido y es importante. Y eso reafirma tu compromiso para con esa misión personal de vida de influir positivamente en la vida de otros seres humanos.

¿Camilo Cruz es profeta en su tierra?

Yo creo que esa idea de que nadie es profeta en su propia tierra es simplemente una excusa, una vaca, a la que no hay que prestarle atención. Si tú verdaderamente deseas triunfar, triunfas en tu tierra y fuera de ella. Ésa no es una decisión que alguien más toma. Tula tomas.

¿Cómo fue la experiencia con Cala?

Con Ismael nos conocimos hace ya varios años durante la feria del libro en Panamá donde presentábamos nuestros libros. Así que compartimos en varias mesas redondas y conferencias. A raíz de eso nos hicimos amigos, el me invitó varias veces a sus programas y en algún momento tomamos la decisión de escribir un libro sobre comunicación que fuera para todas las personas, no sólo para los comunicadores ni la gente de los medios ni las personas que tienen que hablar en público, sino para todos. Que le enseñar a los padres cómo comunicarse mejor con sus hijos, que le mostrara a los gerentes como comunicar mejor sus ideas en la empresa, que les ayudara a las personas a sobreponerse a ese miedo de hablar en público. El libro de Cala y Cruz – Las dos caras de la comunicación, ha sido un lindo proyecto, y que bueno ver que la gente lo ha aceptado también en todos los países.

¿Cómo puede el ser humano sin ser especialista comunicarse mejor?

Todos somos comunicadores. Esta idea de que la comunicación es algo que sólo atañe a cierto grupo de personas o profesionales es absurda. Todos estamos comunicando constantemente. No sólo eso, sino que nuestro éxito a nivel personal, familiar, profesional y empresarial depende de nuestra habilidad para ser buenos comunicadores. La buena noticia es que todos tenemos la capacidad de aprender cómo comunicarnos mejor y eso fue lo que quisimos hacer con el libro. Que los lectores vieran que todos podemos aprender a comunicar mejor nuestras ideas.

¿Qué representa un regalo inesperado en su carrera? ¿Para qué escribir una novela?

Yo creo que uno de los factores que más nos motiva a los seres humanos es descubrir que hay en nuestro interior. Me refiero a la idea de descubrir que otros talentos y habilidades se encuentran dentro de cada uno de nosotros. Porque cuando uno aprende a hacer bien algo, uno asume que eso es lo único que puede hacer, lo cual no es cierto. Yo quería saber si podía escribir una novela, y la única manera de descubrirlo era escribiéndola. Un regalo inesperado fue el resultado de ese reto que yo me puse a mí mismo. Y para uno, como escritor, es muy satisfactorio ver que sus lectores reciben con gran cariño un trabajo que a lo mejor es algo diferente de lo que siempre has hecho. En este momento estoy trabajando en un libro nuevo que se titula, El contador de historias. Y eso es lo que yo soy, un contador de historias. Algunas de esas historias las voy a contar a manera de libros de desarrollo personal, otras a manera de novelas y otras como libros de cuentos. Son simplemente diferentes maneras de contar una historia.

Un mensaje para la revista factor de éxito en su primer aniversario.

Debo confesar que para mí ha sido un verdadero honor que la revista me haya invitado a ser parte de una edición tan importante como ese primer aniversario. A lo largo de este año he tenido la oportunidad de leer varios de los números de la revista, y mi pregunta siempre es: cómo es posible que no haya 10 revistas como Factor de Éxito en cada país de Latinoamérica, resaltando historias de éxito, compartiendo las historias de vida de aquellos emprendedores que han decidido salir tras sus sueños, divulgando ideas que nos pueden ayudar a todos nosotros a ser mejores seres humanos. No sé cuál es la razón. Supongo que algunos empresarios de esta industria piensan que hay otras cosas que venden más que el éxito, así que me alegra que un grupo de emprendedores haya decidido que el éxito es un tema suficientemente importante como para dedicarle el tiempo, esfuerzo, energía y excelencia que se necesita para sacar una revista de esta talla. Felicidades a Factor de éxito y espero en un futuro poder seguir contribuyendo a tan noble propósito.