Asegúrate que tu voz esté proyectando energía y seguridad

Todos prestamos gran atención a la voz de quien nos habla. Sabemos que la voz nos puede decir mucho más que las palabras. Una voz apagada puede ser indicio de que la persona es reservada o aburrida. Las voces nasales no suelen agradar a muchas personas. De otro lado, una voz tensa puede dar la impresión de mal carácter. En las mujeres, curiosamente, la tensión en la voz también suele asociarse con la inmadurez, el sentimentalismo y los nervios.

Una persona que habla en voz demasiado baja es considerada tímida, mientras que una que habla demasiado alto, es juzgada como agresiva o atrevida. Si tiendes a repetir las palabras, a no completar las frases, o a hablar demasiado bajo, otros pueden interpretar esto como un indicio de nerviosismo y ansiedad. En cambio, cuando te expresas con tranquilidad, muestras ser fuerte, entusiasta, competente y seguro de ti mismo, y eso creará confianza en quien te esté escuchando.

Otro aspecto muy importante es prestar atención a tu voz telefónica. La entonación, el volumen y la resonancia de tu voz son responsables por un 84% del impacto emocional y credibilidad de tu mensaje cuando estás hablando por teléfono. La única opción que tienes para imprimirle dinamismo y fuerza es acentuar aún más el volumen de tu voz, la velocidad, la entonación y el énfasis que pongas en las palabras.

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