¡La vida la haces tú, nadie más!

Recuerdo que a la edad de diez años yo tenía un libro de autógrafos. En una ocasión, le pedí a una amiga que escribiera algo en él y ella escribió estas palabras: “¡La vida la haces tú!”. Esas palabras se grabaron en mi mente, y se han convertido en un mantra personal, aun en medio de los tiempos más difíciles y dolorosos.

Cuando sabemos y comprendemos que tenemos más control sobre nuestras vidas de lo que a veces creemos, eso no solo nos reafirma, sino que también nos da más poder. Nuestra mentalidad determina cómo nos sentimos y es el centro de mando para el nivel de felicidad que elegimos experimentar en nuestras vidas. En esencia, la calidad del pensamiento determina la calidad de vida.

Tu perspectiva es tu realidad y tu realidad es tu perspectiva. Podemos elegir conscientemente cómo queremos interpretar cada situación. Es el método del vaso medio vacío o medio lleno. Puede parecerte un tanto simple, pero lo cierto es que es la única opción real que tienes frente a todas las situaciones que te presenta la vida, ver el vaso medio lleno o medio vacío.

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