Las metas borrosas siempre producen resultados borrosos

Una meta es un final que has establecido de antemano, un objetivo que requerirá la concentración de esfuerzos y recursos para alcanzarlo. Quien no tiene metas claras nunca sabe a ciencia cierta si está caminando en la dirección correcta, lo cual es desastroso para el éxito de cualquier empresa. Los emprendedores exitosos son conscientes de la importancia de mantener una imagen clara de sus metas y revisarla a menudo para confirmar que sus acciones estén guiadas por esa visión. ¿Cómo evitar que tus metas se queden en ideas borrosas? En mi libro 7 errores financieros que cometen los empresarios comparto algunas características que tus metas deben cumplir: 

  1. Estar redactadas con claridad y precisión . Esto requiere que hagas una lista de tus metas y aspiraciones en términos específicos y medibles. Esta última característica es esencial. Si no hay manera de medir tu progreso, nunca sabrás si tu rendimiento está en ascenso o si te estás alejando de cumplir tus objetivos.
  1. Tener un orden de prioridad. Establece un orden de prioridad entre tus metas de acuerdo con la importancia que cada una de ellas tenga para tu negocio. 
  1. Contar con una fecha específica de cumplimiento . El periodo de tiempo que establezcas para alcanzar una meta debe ser tal que exija de ti un esfuerzo superior, que demande el máximo de tu potencial.
  1. Ser realizables. Asegúrate de que tu meta es realizable, que su fecha no ha sido elegida al azar sino que tomaste en consideración qué tan lejos te encuentras de ella y qué necesitas para lograrla. Ser realizable no es lo mismo que “ser realista”. Cuando las personas utilizan la expresión “realista” por lo general se refieren a sentar metas tan bajas como para asegurarse de alcanzarlas.

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