Lo bueno es el enemigo de lo extraordinario

Sí. Leíste bien. El enemigo de lo extraordinario no es lo malo ni lo pobre, sino lo bueno. Porque mientras que estemos satisfechos con ser “buenos” nunca seremos “extraordinarios”. Somerset Maugham, escritor británico de drama y ficción dijo: “Lo interesante acerca del juego de la vida es que si decidimos aceptar sólo lo mejor de lo mejor generalmente lo conseguiremos”. Lo opuesto es igualmente cierto. Aquellos que deciden contentarse con una vida de resultados promedio o una existencia mediocre, generalmente también lo logran.

Muchas personas no son conscientes de que con sus excusas se están condenando a una vida promedio y se están privando de vivir una vida extraordinaria. Tienen una excusa para cada estación, ocasión, o día de la semana. La culpa de su pobre suerte es de otras personas, de las circunstancias o del destino, mientras haya a quien culpar, todo está bien. Triste realidad, ¿no crees?

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