Tus deseos no se hacen realidad pensando en sus opuestos. La salud no se consigue estudiando la enfermedad o pensando y concentrándote en ella, y nadie se ha hecho rico estudiando la miseria o pensando en la escasez. Así que no hables de la pobreza; no la investigues ni te ocupes de ella. No te intereses en cuáles son sus causas, ni malgastes tu tiempo pensando en las terribles consecuencias que produce. Pon la pobreza y todo lo que se relacione con ella atrás de ti. Invierte tu tiempo en lograr tu independencia financiera.

No leas libros, revistas o periódicos que tiendan a concentrarse en la pobreza y la miseria reinante. No escuches o veas programas que saturen tu mente con imágenes de penuria o sufrimiento. Bombardear tu cerebro continuamente con esto no contribuirá a eliminar la pobreza. Desterrar la pobreza de la vida de una persona comienza con ayudarla a que alimente su mente con imágenes de riqueza y abundancia.