Tres hábitos que te ayudarán a despertar tu genio interior

Tú me has escuchado muchas veces decir que todos nosotros llevamos dentro la semilla de grandeza necesaria para triunfar. En otras palabras, tenemos el potencial para lograr cualquier sueño o meta que nos propongamos alcanzar, siempre y cuando estemos dispuestos a trabajar en desarrollar dicho potencial. A continuación, quiero compartir contigo tres hábitos que te ayudarán a despertar tu genio interior.

1. Reprograma tu mente para aceptar la genialidad con que has nacido.

Es triste, pero la mayoría de las personas está programada para la mediocridad. En su libro, Aprendizaje acelerado para el siglo XXI, Colin Rose y Malcolm Nicholls, comparten una encuesta que mostró que más del 82% de los niños que entran a la escuela entre los cinco y los seis años de edad tienen una gran confianza en su habilidad para aprender. Sin embargo, a los 16 años, el porcentaje de niños y niñas o jóvenes que aún muestra esta confianza en sus propias habilidades se ha reducido a menos del 18%.

“Es increíble que ese niño que a los cinco años cree que puede hacer cualquier cosa, a los 16 años te puede decir: yo no sirvo para eso, yo de eso no sé nada, yo no tengo talento para tal cosa…”

Durante estos 10 o 12 años de formación escolar en la escuela primaria y secundaria, cuando deberíamos desarrollar nuestro potencial al máximo, y cuando deberíamos descubrir todas nuestras fortalezas y ponerlas a trabajar, en lugar de ello, desarrollamos un montón de limitaciones y falsas creencias acerca de nuestras propias habilidades.

Es increíble que ese niño que a los cinco años cree que puede hacer cualquier cosa, a los 16 años te puede decir: yo no sirvo para eso, yo de eso no sé nada, yo no tengo talento para tal cosa, yo no soy bueno para ese deporte, yo no tengo habilidad para la música, yo para las matemáticas soy re-malo, etc. etc. y lo peor de todo, es que de ahí en adelante nos programamos para aceptar la mediocridad, los segundos lugares y el conformismo como un estilo de vida.

2. Utiliza el telón de tu mente subconsciente para proyectar en él tus éxitos. 

Un mal hábito del cual muchos sufren es que usan el telón de su mente subconsciente para proyectar en él una vida llena de fracasos y dificultades. Tu mente es como una videocámara la cual puedes enfocar en lo que quieras. Y funciona a las mil maravillas: Si tú quieres sentirte triste, deprimido y derrotado, te aseguro que, no importa que tan bien tu vida esté, siempre vas a poder encontrar una área de tu vida en la cual enfocar tu cámara que te haga sentir de esa manera, triste, deprimido y derrotado.

Pero lo contrario también es cierto. Si quieres sentirte triunfador, optimista, entusiasmado y ganador, también puedes enfocar tu cámara en áreas de tu vida que te hagan sentir de esa manera. No importa que a los ojos de la mayoría de las personas no tengas mucho que celebrar. Pero tú decides en qué enfocar tu cámara.

Ahora, lo importante de tener en cuenta es que es tu cámara, tú eres el dueño, y tú decides en qué enfocarla. Lo trágico es que, a pesar de eso, la mayoría de las personas deciden enfocarla en sus debilidades, en sus caídas, en lo que creen que les hace falta, en todo lo que no han podido lograr en la vida. No sólo eso, sino que hacen un zoom en estos eventos y llenan con ellos la totalidad de la pantalla de su mente.

Teniendo la opción de enfocar su cámara en todo lo que está saliendo bien, o en lo único que no les ha salido bien, optan por enfocarla en lo segundo. Y es cuando escuchas a personas decir: es que a mí nada me sale bien, nada se me da, nadie aprecia mi esfuerzo. Cambia esta película por una en la cual te veas triunfando, logrando todas tus metas y viviendo una vida plena y feliz.

“Y cuando creen que nadie los está escuchando, se dicen, a veces en voz alta: “que estúpido soy”, “qué bruto soy”, “yo no sirvo para nada”, y muchas otras cosas por el estilo”

3. Desarrolla un diálogo mental positivo.

¿Sabías tú que la persona promedio habla consigo mismo 14 horas diarias? Sí… Más de la mitad del día estamos hablando con nosotros mismos, ya sea en voz alta, meditando, pensando, evaluando algo, emitiendo una opinión acerca de algo o alguien o acerca de nosotros mismos

Lo más triste de todo es que muchas investigaciones han mostrado que más del 80% de ese diálogo interno que mantenemos durante la mayor parte del día es negativo y contraproducente. Nos enfocamos en nuestras debilidades. Vemos problemas por todas partes y somos ciegos a las soluciones.

Somos expertos en saber qué no tenemos, qué nos hace falta, y nos lo repetimos constantemente. Y cada vez que hacemos esto, es como si estuviéramos propinándonos latigazos mentales, y muchas personas lo hacen todo el día. Y cuando creen que nadie los está escuchando, se dicen, a veces en voz alta: “que estúpido soy”, “qué bruto soy”, “yo no sirvo para nada”, y muchas otras cosas por el estilo. Entonces imagínate entonces a qué se debe que este genio en potencia vaya por la calle creyéndose y sintiéndose como un estúpido.

Ten presente estos tres hábitos y pronto comenzarás a descubrir ese genio interior que solo espera ser despertado para ayudarte a lograr tus sueños y metas más ambiciosas.

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